A veces te echo de menos

Llenó la bañera añadiendo sales y esencias, reminiscencias de un pasado que, extrañamente, se le antojaba lejano. Encendió unas cuantas velas repartidas de manera estratégica por el baño. Apagó la luz. Se sumergió en el agua casi por completo. Confiaba en que el contacto con el agua caliente aliviara todos sus males. Cerró los ojos y se concentró en la banda sonora de Amélie…

Su imaginación se dejó llevar completamente por la música. Transcurridos unos minutos le pareció que ella estaba en la bañera. La miró fijamente a los ojos y le habló.

  • A veces te echo de menos, pero sólo a veces, no siempre. Sin embargo otras veces, distintas de las veces que te echo de menos, pienso en ti, sólo pienso en ti. Y aún otras, distintas de las veces que te echo de menos  y de las que pienso en ti, sueño contigo… Pero sólo a veces te echo de menos. El resto del tiempo desapareces de mi vida. Aunque quizás el resto del tiempo se concentre en un instante…

La única respuesta fue el piano de Yann Tiersen.

  • Al principio no lograba recordar tu cara después de nuestros encuentros, y era por eso por lo que escudriñaba tu rostro hasta aprendérmelo de memoria. Necesitaba verte cuando no estuvieras conmigo.

Hizo una pausa, como si esperara algún tipo de reacción que nunca llegó a producirse.

  • Ahora me doy cuenta de lo mucho que añoro los escalofríos que producen el roce de tu piel en la mía, la contagiosa alegría de tu risa, la hipnótica melodía de tus palabras…

Yann Tiersen y Amélie le llevaban en volandas y juntos empezaron un itinerario por todos los lugares que estaban impregnados de ella.

  • Un aroma, un sabor, una canción… incluso un palabra pueden traerme tu recuerdo haciendo que mi cuerpo se estremezca y el mundo deje de existir por unos instantes. Esta es la mejor definición de felicidad que se me ocurre. Pero sólo a veces te echo de menos… Y cuantos más recuerdos tuyos acumulo más fuerte es el dolor que siento al no estar contigo. Cuantos más recuerdos tuyos acumulo más te añoro. Cuantos más recuerdos tuyos acumulo más necesidad de besarte tengo. Pero sólo a veces te echo de menos…

Música y él callaron al unísono. Segundos más tarde empezaron a escucharse las primeras notas de Guilty. Como impulsado por un resorte se levantó y salió de la bañera. La cogió entre sus brazos y se pusieron a bailar. Desnudos, mojados por el agua y el deseo, respirando pasión por todos sus poros. Sobraron las palabras…

“Is it a sin, is it a crime

Loving you dear like I do

If it’s a crime, then, I’m guilty

Guilty of loving you

Maybe I’m wrong dreaming of you

Dreaming the lonely night thru

If it’s a crime, then, I’m guilty

Guilty of dreaming of you

What can I do?

What can I say?

After I’ve taken the blame

You say, ‘you’re through

You’ll go your way’

But I’ll always feel just the same

Maybe, I’m right, maybe I’m wrong

Loving you dear like I do

If it’s a crime, then, I’m guilty

Guilty of loving you”

Cuando terminó la canción ella se había esfumado. Su imagen se reflejó en el espejo del baño. Se vio vulnerable, empapado, abrazado a una quimera… ridículo. Y entonces recordó que sólo a veces la echaba de menos. Sus lágrimas decidieron que esta fuera una de esas veces…

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s